Me gustaría compartir mi experiencia personal sobre las razones por las que ya no compro portátiles ni ordenadores de Positivo. El punto crítico es la falta de soporte técnico y asistencia para el mantenimiento posterior a la garantía.
Si el equipo presenta problemas en los primeros 12 meses, la garantía se cumple, ya sea mediante reparación o sustitución obligatoria. Sin embargo, después de este período, el consumidor queda a su suerte. Mi adquisición más reciente fue un Portátil Compaq Presario 5110 (Qualcomm® Snapdragon® 7c) que, en la práctica, no admite actualizaciones esenciales de Windows. El sistema se limita a actualizaciones de seguridad menores; versiones más robustas, como la 24H2 y la 25H2, causan bloqueos constantes.
¿El motivo? El fabricante ignora al cliente que posee el equipo desde "un año y un día". El hardware de Positivo puede ser barato, pero la inversión solo vale la pena si aceptas que la vida útil del aparato es de solo 12 meses. Es frustrante: el portátil no se ha estropeado físicamente, simplemente carece de drivers adaptados a las nuevas correcciones del sistema operativo. Mientras Positivo concentra sus esfuerzos en lanzar nuevos modelos al mercado, se olvida por completo de su base de clientes actual.
El resultado es inevitable: mi próxima compra será de cualquier otra marca, menos Positivo.



