Siete personas fueron degolladas la noche del sábado (28/04/2012) en una hacienda a 43 km del municipio de Doverlândia, en el sur de Goiás, a 413 km de la capital. De acuerdo con la Policía Militar, las víctimas son: el hacendado, de 57 años, su hijo, de 22 años, un vaquero de la hacienda, de 34 años, un amigo del hacendado, de 51 años, la esposa del amigo, de 65 años, el hijo de la pareja, de 22 años, y la esposa del joven, de 24 años.
De acuerdo con el sargento de la Policía Militar (PM) Divino Celso Teles, un adolescente de 14 años estaba en el pastizal de la hacienda en el momento del crimen y llegó a escuchar gritos. El adolescente, que es hijo del vaquero asesinado, habría buscado al cuñado del hacendado en otro punto de la propiedad para pedir ayuda.
Según la policía, el hacendado y su hijo habrían sido degollados dentro de la casa y arrastrados por los criminales hasta el baño de la residencia. Con base en el relato del adolescente, la policía informó que aún en la noche del sábado cuatro personas llegaron a la propiedad para visitar al hacendado. Según la policía, el vaquero acompañó al grupo en dirección a la casa, pero todos habrían sido atacados en los alrededores de la residencia. Los gritos de las víctimas habrían llamado la atención del adolescente en el pastizal.
Aún de acuerdo con Teles, los cuerpos de las otras cinco víctimas fueron encontrados en un camino vecinal, cerca de la hacienda, en la mañana de este domingo (29).

“En este momento, no es posible hablar sobre las causas del crimen. Por lo que se observó, nada fue revuelto. El autor parece haber ido al cuarto del hacendado y se acercó a una maleta, pero aparentemente no se llevaron nada”, dice el sargento.
Conforme a informaciones iniciales de la policía, el propietario del inmueble y su hijo fueron los primeros en ser asesinados. Los otros habrían sido ejecutados como una forma de eliminar testigos.
Los cuerpos fueron llevados al Instituto Médico Legal (IML) de Iporá, a 234 km de Goiânia, en el centro del Estado. De acuerdo con informaciones iniciales, el crimen será investigado por la 7ª Delegación Regional de la Policía Civil, en Iporá.
Esto sucede en el momento en que la Policía Civil de Goiás inaugura la delegación especializada en el combate a los crímenes rurales. Hay que tener fe en que este caso sea solucionado,



