
Hoy, 15 de diciembre de 2010, investigadores y médicos alemanes atestiguaron la primera cura del virus VIH.
Pero no es posible certificar un método eficaz y seguro.
Pero el hecho es que el paciente sufría de SIDA y leucemia, el conocido cáncer en la sangre, y recibió en 2007 un trasplante de médula que contenía una mutación genética que sabían que tenía inmunidad natural contra el virus.
Vale recordar que el proceso de sustitución de médula es un acto extremo para el tratamiento del cáncer de sangre, es muy arriesgado y puede por sí solo llevar al paciente a la muerte.
Es necesario que el paciente tenga un sistema inmunológico prácticamente idéntico al receptor, quien a su vez tendrá su médula enferma destruida dentro de los huesos, una acción de extremo peligro para la vida.
Vale recordar que, a pesar de que los exámenes en la sangre y tejidos han demostrado la inexistencia del virus, los investigadores afirman que solo cuando el paciente muera será posible realizar la "Reacción en Cadena de la Polimerasa" (PCR), que se trata de un análisis minucioso por todos los tejidos del cuerpo para saber si realmente no existe virus incubado en algún tejido.

Timothy Ray Brown tiene 44 años y vivía en Berlín cuando se sometió al trasplante porque tenía leucemia. Para intentar eliminar las dos enfermedades, los médicos eligieron a un donante con células mutantes que no producían CCR5, proteína fundamental para la multiplicación del virus VIH en el organismo humano.
Aunque la fe nos lleve a creer que existe cura, silviolobo se preocupa por un desastre que puede ocurrir si las personas se dejan llevar por esta información y dejan de tener los cuidados debidos. El SIDA continúa matando al 100% de las personas que se contaminan. Hoy una se curó, y aunque 70 millones de personas en el mundo pudieran curarse por este método, el SIDA continuará matando al 99% de las personas que se contaminan.




