Seleccione su idioma


<-
Idioma - Language - Idioma - भाषा (Bhāṣā) - 语言 (Yǔyán)

¡Oliver! (1968) (Película)
Obtenga más información sobre esta imagen, haciendo clic aquí.

Ganadora de cinco premios Óscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Director, ¡Oliver! (1968), dirigida por el aclamado cineasta Carol Reed, desborda la genialidad literaria de Charles Dickens a través de una lujosa, enérgica y, a veces, sombría adaptación musical. Combinando la crítica social de la Era Victoriana con la grandiosidad de la edad de oro de los musicales de Hollywood, la obra se consolidó como un hito cultural indispensable, equilibrando la dulzura infantil con los peligros del submundo londinense bajo una banda sonora inmortal firmada por Lionel Bart.

Análisis y Trama

Adaptar la literatura de Charles Dickens siempre ha sido un desafío hercúleo para el cine. La prosa del autor británico es famosa por su realismo social crudo, sus caricaturas grotescas y su tono moralista implacable. Sin embargo, en 1960, el compositor Lionel Bart transformó la trágica historia de Oliver Twist en un estruendoso musical de teatro en el West End. Ocho años después, el director Carol Reed (consagrado por clásicos del film noir como El tercer hombre) asumió la responsabilidad de transponer esta versión musicalizada a las pantallas de cine. El resultado fue ¡Oliver! (1968), una producción suntuosa de 153 minutos que sirve tanto como un banquete visual y sonoro como un estudio de contrastes sobre la pobreza, la infancia corrompida y la búsqueda de pertenencia.

La narrativa de la película sigue al huérfano Oliver Twist (Mark Lester), un niño de nueve años que vive las privaciones extremas de un hospicio (workhouse) en la Inglaterra victoriana. Bajo las reglas tiránicas del Sr. Bumble (Harry Secombe) y la viuda Corney (Peggy Mount), los niños son sometidos a trabajos forzados y dietas de hambre extrema. Tras el famoso momento en que Oliver, impulsado por la pura necesidad de supervivencia, se atreve a pedir más comida ("Please, sir, I want some more"), es castigado y vendido como aprendiz a un agente funerario local.

Tras sufrir abusos en la funeraria, Oliver huye a Londres. Es en la metrópoli ferviente donde la película se expande visualmente a través de la coreografía monumental de Onna White. El niño conoce a Jack Dawkins, más conocido como "Artful Dodger" (Jack Wild), un joven carterista carismático que lo presenta al submundo londinense controlado por Fagin (Ron Moody). Fagin lidera una banda de niños huérfanos que sobreviven cometiendo pequeños hurtos a cambio de refugio y un sentido distorsionado de familia.

A partir de este punto, Oliver es introducido a dos figuras centrales que sellarán su destino: la dulce y compasiva Nancy (Shani Wallis) y su violento y aterrorizante amante, el criminal Bill Sikes (Oliver Reed). Cuando Oliver es arrestado injustamente en su primer intento de hurto, la víctima, el rico y benevolente Sr. Brownlow (Joseph O'Conor), retira los cargos y acoge al niño en su mansión. Sin embargo, temiendo que Oliver revele el escondite de la banda a la policía, Sikes y Nancy planean secuestrar al niño de vuelta, dando inicio a una espiral de tragedia y redención.

El Desenlace: Redención, Sangre y Simbolismo Oculto

El tercer acto de ¡Oliver! se aleja considerablemente del clima festivo de canciones como "Consider Yourself" para sumergirse en una atmósfera gótica de suspenso y violencia doméstica, traicionando los orígenes de Carol Reed en el cine noir. Nancy, consumida por la culpa y el amor maternal que desarrolló por Oliver, decide traicionar a Sikes y concertar un encuentro con el Sr. Brownlow en el Puente de Londres para devolver al niño a salvo.

La tragedia se consuma cuando Bill Sikes descubre la traición. En una de las escenas más sombrías de toda la historia de los musicales de Hollywood, Sikes golpea a Nancy hasta la muerte en un callejón oscuro. La violencia, aunque ocurre fuera de campo para mantener la clasificación apta para todo público (G), es transmitida de forma brutal a través del sonido de los golpes y la reacción aterrorizada del perro de Sikes, Bullseye. Sikes entonces huye con Oliver como rehén por los tejados decrépitos de Londres, perseguido por una turba enfurecida de ciudadanos comunes.

El clímax en los tejados es una lección de dirección de suspenso. Cuando Sikes intenta cruzar una cuerda entre dos edificios sosteniendo a Oliver, un policía le dispara, haciendo que el villano caiga hacia su muerte, ahorcado accidentalmente por la propia cuerda que usaba para escapar. Oliver es finalmente rescatado por el Sr. Brownlow, quien más tarde descubre ser el tío abuelo legítimo del niño, completando el viaje de Oliver de la miseria a la aristocracia.

Los Significados Ocultos del Final:
A diferencia del libro original de Dickens, donde Fagin es condenado a la horca y muere en agonía moral en prisión, la película de 1968 ofrece a Fagin un final sorprendentemente redentor y cómico. Tras perder todo su tesoro acumulado en el caos de la invasión policial, Fagin lamenta su pérdida, pero es confrontado por Artful Dodger. En lugar de entregarse a la derrota, ambos comienzan a cantar y bailar hacia el atardecer, decidiendo continuar con la vida de trampas, pero ahora de forma más libre.

Este final altera profundamente la tesis moralista de Dickens. Mientras que el autor victoriano exigía el castigo implacable del crimen para restaurar el orden social, la película de Carol Reed sugiere que el crimen de Fagin es una respuesta inevitable a una sociedad que abandonó a sus hijos. La supervivencia de Fagin y Dodger celebra la resiliencia humana ante un sistema cruel, transformando a los "degenerados" en figuras de puro instinto de supervivencia y simpatía.

Elenco de Oro: Actuaciones y Tensiones de Bastidores

El elenco de ¡Oliver! es uno de los factores cruciales para su estatus de culto. La actuación de Ron Moody como Fagin es frecuentemente citada como una de las mayores interpretaciones de un villano clásico en la historia del cine. Moody, que ya había interpretado el papel en los escenarios de Londres, inyectó humanidad, humor físico reminiscente de Charlie Chaplin y una vulnerabilidad conmovedora en un personaje que, históricamente, cargaba fuertes connotaciones antisemitas en la obra original de Dickens. Moody logró suavizar esas aristas, transformando a Fagin en un maestro de ceremonias excéntrico de su propia miseria.

En el otro extremo del espectro dramático, tenemos a Oliver Reed (sobrino del director Carol Reed) como el implacable Bill Sikes. La presencia física de Reed es amenazante; casi no canta en la película, comunicando su maldad a través de silencios pesados, miradas asesinas y una voz ronca e intimidadora. Cuenta la leyenda que la relación entre el director Carol Reed y su sobrino era tensa detrás de cámaras, pues Carol exigía el máximo de disciplina de Oliver, conocido por su comportamiento bebedor y explosivo fuera de las pantallas.

El papel principal quedó en manos del joven Mark Lester, cuya dulzura angelical y ojos expresivos capturaron perfectamente la inocencia intocada de Oliver Twist. Sin embargo, los bastidores de su actuación guardan un secreto técnico notable: Lester era incapaz de cantar en el tono correcto para las exigencias de la compleja banda sonora. Como resultado, todas sus partes vocales fueron completamente dobladas por Kathe Green, hija del director musical de la película, Johnny Green. A pesar de esto, la actuación visual de Lester permanece magnética.

Otro destaque absoluto es Jack Wild como Artful Dodger. Su energía frenética, timing cómico impecable y carisma natural le valieron una nominación al Óscar como Mejor Actor de Reparto con solo 16 años de edad, estableciéndolo como una de las mayores promesas juveniles de su generación (aunque su vida personal posterior estuvo trágicamente marcada por el alcoholismo precoz).

Bastidores, Curiosidades y Polémicas

La producción de ¡Oliver! fue un emprendimiento monumental en los estudios Shepperton, en Inglaterra. El diseñador de producción John Box construyó sets gigantescos al aire libre que recreaban barrios enteros de la Londres victoriana, incluyendo la icónica plaza de Bloomsbury. La escala del set era tan inmensa que los rodajes frecuentemente dependían de condiciones climáticas artificiales para mantener la consistencia de la luz nublada británica.

  • La Crisis Financiera de Lionel Bart: El creador del musical, Lionel Bart, vendió todos los derechos de autor de la obra y de la película para financiar proyectos teatrales posteriores que fracasaron estrepitosamente. Como resultado, no recibió casi ninguna regalía de la masiva taquilla de la película y de las ventas de la banda sonora, viviendo gran parte de su vida posterior en dificultades financieras.
  • El Doblaje Secreto: Johnny Green guardó el secreto del doblaje de Mark Lester por años para proteger la imagen del joven actor. Kathe Green pasó horas grabando las pistas en secreto en los estudios para combinar perfectamente con la dicción de Lester en pantalla.
  • La Elección de Fagin: Antes de que Ron Moody fuera confirmado, el papel de Fagin fue ofrecido a grandes nombres de Hollywood, incluyendo a Laurence Olivier, Rex Harrison e incluso Frank Sinatra. La insistencia de Carol Reed en contratar a Moody resultó ser una decisión artística acertada que salvó el alma de la película.

Recepción Crítica, Taquilla y el Fin de una Era en Hollywood

Lanzada a finales de 1968, ¡Oliver! fue un triunfo comercial y crítico arrollador. La película recaudó más de 77 millones de dólares mundialmente (una suma extraordinaria para la época), salvando a Columbia Pictures de una grave crisis financiera.

En la 41ª edición de los Óscar, el largometraje dominó la noche, recibiendo 11 nominaciones y llevándose a casa cinco premios competitivos: Mejor Película, Mejor Director (Carol Reed), Mejor Dirección de Arte, Mejor Sonido y Mejor Banda Sonora Adaptada, además de un Premio Honorífico concedido a la coreógrafa Onna White por su contribución monumental a la película.

Sin embargo, el triunfo de ¡Oliver! en los Óscar también marcó el fin de una era. La película es frecuentemente etiquetada por historiadores de cine como el "último suspiro" del musical tradicional de Hollywood antes de la consolidación del movimiento del Nuevo Hollywood (marcado por obras como Easy Rider y Midnight Cowboy, que ganarían en los años siguientes). La victoria de un musical clásico y familiar sobre producciones más audaces de aquel año, como 2001: Odisea del espacio de Stanley Kubrick, generó intensos debates en la comunidad crítica sobre el conservadurismo de la Academia.

Aun así, el legado de ¡Oliver! permanece intacto. La película es una obra maestra de diseño de producción, dirección musical y actuación carismática. Logra la proeza rara de suavizar las tragedias dickensianas para el público familiar sin, no obstante, higienizar completamente la miseria moral y social que hace que la historia sea tan duradera y necesaria.

Fuentes Investigadas

  • https://www.imdb.com/title/tt0063385/
  • https://www.rottentomatoes.com/m/oliver
  • https://www.oscars.org/oscars/ceremonies/1969
  • https://www.bfi.org.uk/films-tv-people/4ce2b6b0606f2
  • https://www.boxofficemojo.com/title/tt0063385/

Deixe seu comentário - Leave a comment - Deja tu comentario - 发表评论 - अपनी टिप्पणी छोड़ें

O editor não se responsabiliza pelos comentários registrados aqui., El editor no se hace responsable de los comentarios registrados aquí., The editor is not responsible for the comments registered here., 编辑不对此处记录的评论负责。, संपादक यहाँ दर्ज की गई टिप्पणियों के लिए जिम्मेदार नहीं है।

Número de celular e e-mail não irão aparecer na internet, El número de móvil y el correo electrónico no aparecerán en internet, Mobile number and email will not appear on the internet, 手机号码和电子邮箱不会出现在互联网上, मोबाइल नंबर और ईमेल इंटरनेट पर दिखाई नहीं देंगे.

Seja o primeiro a escrever um comentário.