Estrenada en 1973 bajo la dirección precisa de George Roy Hill, El golpe (The Sting) es la quintaesencia del cine de estafadores, mezclando comedia, drama policial y suspenso en una encantadora recreación de la Chicago de la era de la Gran Depresión. Protagonizada por la inigualable dupla de Paul Newman y Robert Redford, la película no solo capturó la imaginación del público de la década de 1970 con su memorable banda sonora de ragtime, sino que también se consolidó como un hito cultural, ganando siete premios Óscar y definiendo el rumbo de los subgéneros de atracos (heist movies) y estafas en las décadas siguientes.
Análisis y Trama
Para comprender el impacto de El golpe, es necesario situarlo en el contexto del llamado Nuevo Hollywood. A principios de los años 70, el cine estadounidense estaba inmerso en un realismo visceral, sombrío y políticamente cargado, reflejando la desilusión con la Guerra de Vietnam y el escándalo de Watergate. En medio de este panorama de cintas densas y pesimistas, George Roy Hill entregó una obra que, aunque ambientada en el submundo del crimen y la corrupción, rebosaba puro escapismo, elegancia, nostalgia e inteligencia técnica.
El intrincado tablero de ajedrez: Resumen de la trama
La narrativa se desarrolla en 1936, en el apogeo de la Gran Depresión estadounidense. La historia sigue a Johnny Hooker (Robert Redford), un joven estafador callejero que opera en Joliet, Illinois. Junto a su socio y mentor, el veterano Luther Coleman (Robert Earl Jones), Hooker realiza una estafa aleatoria a un transeúnte, consiguiendo la impresionante suma de 11.000 dólares. Lo que no sabían es que la víctima era un mensajero de dinero que trabajaba para Doyle Lonnegan (Robert Shaw), un implacable y cruel jefe del crimen organizado de Chicago y Nueva York.
Como represalia, los secuaces de Lonnegan asesinan a Luther. Consumido por la culpa y el deseo de venganza, Hooker huye a Chicago antes de ser capturado por el corrupto teniente de policía William Snyder (Charles Durning), quien exige una parte del dinero robado a cambio de su libertad. En Chicago, Hooker busca a Henry Gondorff (Paul Newman), un legendario maestro de las grandes estafas que se esconde del FBI, viviendo en un carrusel decadente administrado por su novia, Billie (Eileen Brennan).
Al principio reacio debido a la decadencia de su propia vida, Gondorff es convencido de ayudar a Hooker al darse cuenta del tamaño del desafío: derribar a Doyle Lonnegan. Sin embargo, Gondorff deja claro que hombres como Lonnegan no pueden ser simplemente asesinados; deben ser destruidos donde más les duele: en el bolsillo y en el orgullo. Para ello, deciden aplicar el clásico "Gran Golpe" (The Big Con), específicamente la modalidad conocida como "The Wire" (La línea telefónica).
La operación exige una logística militar y el reclutamiento de decenas de estafadores profesionales desempleados. La dupla monta una falsa casa de apuestas de carreras de caballos en Chicago, equipada con telégrafos y teléfonos escenográficos. La premisa de la estafa es hacer creer a Lonnegan que Gondorff (bajo el seudónimo de Shaw) gestiona una casa de apuestas ilegal exitosa, y que Hooker (bajo el seudónimo de Kelly) es un empleado descontento de una oficina de telégrafos que puede proporcionar los resultados de las carreras con unos minutos de retraso, garantizando victorias seguras y fáciles.
El plan avanza en medio de una serie de subtramas tensas: Lonnegan descubre la identidad de Hooker y envía asesinos profesionales tras él; el teniente Snyder persigue a Hooker implacablemente; y el propio FBI, liderado por el agente Polk, aparentemente localiza el paradero de Gondorff y chantajea a Hooker para que traicione a su socio a cambio de la seguridad de la viuda de Luther.
El final explicado: La estafa dentro de la estafa
El clímax de la película es una lección de guion y montaje cinematográfico. El día del golpe final, Lonnegan es instruido por Kelly (Hooker) para apostar 500.000 dólares a la victoria de un caballo específico llamado "Lucky Dan". Lonnegan realiza la apuesta masiva en la falsa agencia de apuestas de Gondorff.
Segundos después de que el dinero se coloca sobre la mesa, Kelly se encuentra con su contacto del telégrafo y se da cuenta de un error terrible: el contacto le había dicho que apostara a que el caballo quedaría en segundo lugar (Place), y no que ganaría (Win). En pánico, Lonnegan corre al mostrador para intentar recuperar su dinero antes de que termine la carrera, pero es demasiado tarde. El caos se instala cuando, de repente, agentes armados del FBI liderados por el agente Polk invaden el recinto.
Polk le dice a Hooker que está libre por haber cooperado, pero Gondorff, al notar la traición de su pupilo, saca un arma y dispara a la espalda de Hooker. En respuesta inmediata, el agente Polk dispara al pecho de Gondorff, quien cae ensangrentado. El teniente Snyder, que acompañaba al FBI, queda horrorizado por el doble homicidio. Polk le dice a Snyder que saque a Lonnegan de allí inmediatamente para que el magnate no sea asociado con un escándalo de asesinato y apuestas ilegales.
Aterrado por la posibilidad de que su nombre se vea involucrado en un tiroteo federal, Lonnegan se deja arrastrar fuera del lugar por Snyder, abandonando los 500.000 dólares en efectivo sobre la mesa.
Tan pronto como la puerta se cierra y el silencio reina en la sala, Hooker y Gondorff abren los ojos, se levantan y comienzan a reír. La sangre en sus camisas era solo colorante artificial. El supuesto agente Polk del FBI era, en realidad, Hickey (Harold Gould), un talentoso estafador aliado de Gondorff, y todo el equipo de "agentes federales" estaba compuesto por actores y estafadores locales. El teniente Snyder fue manipulado para ayudar a retirar a Lonnegan de la sala sin que este pudiera verificar el dinero o los cuerpos. El golpe fue un éxito absoluto. Hooker decide no quedarse con su parte del dinero, pues, como él mismo dice, "solo terminaría gastándolo todo", demostrando que su verdadera motivación nunca fue la codicia, sino la justicia por Luther.
Significado oculto: El final de El golpe funciona como una brillante metáfora del propio arte cinematográfico. El director George Roy Hill no engaña solo a Doyle Lonnegan; engaña al propio espectador. El público observa la supuesta traición de Hooker y la invasión del FBI creyendo que todo está saliendo mal, compartiendo la misma tensión que los personajes en escena. Cuando la farsa se revela, nos damos cuenta de que fuimos víctimas del "gran golpe" de la dirección. La película nos recuerda que el cine es, en esencia, una ilusión consensuada donde pagamos para ser engañados con estilo.
El elenco y actuaciones destacadas
El éxito rotundo de El golpe descansa, en gran medida, sobre los hombros de su elenco estelar, liderado por la química magnética de Paul Newman y Robert Redford.
- Paul Newman (Henry Gondorff): Newman exhala un carisma cínico y cansado como el maestro de las estafas. Su introducción en la película —borracho, durmiendo en el suelo de un carrusel y necesitando una ducha de agua fría para despertar— contrasta perfectamente con la sofisticación que demuestra al vestir su traje y asumir el papel de "Shaw", el arrogante librero y dueño de la casa de apuestas. Newman equilibra la picardía con una calidez casi paternal hacia Hooker.
- Robert Redford (Johnny Hooker): Redford, en el apogeo de su belleza y popularidad, interpreta a Hooker con una mezcla perfecta de vulnerabilidad, arrogancia juvenil y desesperación. No es un genio del crimen; comete errores cruciales movido por la emoción, lo que lo convierte en el contrapeso ideal para el pragmatismo de Gondorff. La nominación de Redford al Óscar al Mejor Actor fue un reconocimiento merecido de su transición de galán a actor dramático de primera línea.
- Robert Shaw (Doyle Lonnegan): Shaw entrega uno de los villanos más intimidantes del cine de los años 70. Cojeando ligeramente, con una mirada fría que rara vez parpadea y un marcado acento irlandés, Lonnegan es la personificación del peligro. No es un gánster caricaturesco; es inteligente, meticuloso e implacable. El hecho de que Shaw grabara gran parte de la película con una lesión real en la rodilla (que incorporó a la fisicalidad del personaje) solo añadió una capa de rigidez amenazante a su actuación.
- Charles Durning (Teniente William Snyder): Durning es espectacular como el policía corrupto de pueblo pequeño. Es patético y peligroso a la vez, impulsado por una codicia mezquina que lo convierte en el peón perfecto en manos de los estafadores de Chicago.
Curiosidades de rodaje
- Reunión de oro: La película marcó el reencuentro de Newman, Redford y el director George Roy Hill tras el éxito rotundo de Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969). Inicialmente, Universal Pictures no quería a George Roy Hill en la dirección, pero el apoyo mutuo entre Newman y Redford garantizó el regreso del cineasta.
- La lesión de Robert Shaw: Pocos días antes de comenzar a filmar, Robert Shaw se rompió los ligamentos de la rodilla jugando al balonmano. En lugar de reemplazarlo o retrasar la producción, el director sugirió que el actor usara una rodillera de metal debajo del pantalón y que la cojera del personaje se incorporara a la historia como el resultado de una antigua lesión física de Lonnegan.
- Anacronismo musical de éxito: La banda sonora basada en las piezas de ragtime de Scott Joplin (especialmente la icónica canción "The Entertainer"), adaptada por Marvin Hamlisch, se convirtió en un fenómeno de ventas. Sin embargo, el ragtime fue un género musical que vivió su apogeo en las décadas de 1900 y 1910. En la década de 1930 (época en la que se desarrolla la película), el estilo musical dominante era el Swing y el Jazz de las Big Bands. A pesar del anacronismo histórico, la música capturó perfectamente el tono de ligereza y nostalgia de la película.
- El arte de las cartas: En la famosa escena de la partida de póquer en el tren, donde Gondorff humilla a Lonnegan haciendo trampas con las cartas, las manos que realizan los trucos intrincados con la baraja (aunque parecen ser de Paul Newman) pertenecen, en realidad, al legendario mago y experto en trampas con cartas John Scarne, quien fue contratado como consultor técnico de la película.
Polémicas de producción y derechos de autor
Aunque la producción de El golpe fue relativamente tranquila en el set, el post-lanzamiento estuvo marcado por una disputa legal significativa sobre derechos de autor.
El guionista David S. Ward basó gran parte de la mecánica de las estafas retratadas en el guion —incluyendo el golpe "The Wire" y "The Rag"— en el libro de no ficción de 1940 escrito por David Maurer, titulado The Big Con: The Story of the Confidence Man. Maurer, un lingüista y profesor universitario que había pasado años entrevistando a estafadores reales de principios de siglo, demandó a Universal Pictures y a David S. Ward por plagio de propiedad intelectual.
Maurer alegó que el guion utilizaba no solo la jerga específica descrita en su libro, sino que también replicaba con exactitud la estructura de las estafas reales documentadas por él. Tras una batalla judicial que amenazó con manchar la reputación de la película durante la temporada de premios, Universal Pictures optó por llegar a un acuerdo financiero extrajudicial por un valor no revelado con David Maurer, cerrando el litigio, aunque el estudio nunca admitió formalmente la culpa.
Recepción crítica, taquilla y legado
El golpe fue uno de los mayores éxitos comerciales y de crítica en la historia del cine estadounidense. Estrenada a finales de diciembre de 1973, la película recaudó más de 156 millones de dólares solo en la taquilla de Estados Unidos. Ajustado por la inflación actual, este valor la sitúa como una de las 20 películas más taquilleras de todos los tiempos en el mercado doméstico estadounidense.
En los Óscar de 1974, la película dominó la noche con 10 nominaciones, ganando en 7 categorías principales:
- Mejor Película (Tony Bill, Michael Phillips, Julia Phillips)
- Mejor Director (George Roy Hill)
- Mejor Guion Original (David S. Ward)
- Mejor Dirección de Arte
- Mejor Diseño de Vestuario (Edith Head)
- Mejor Montaje
- Mejor Banda Sonora Adaptada (Marvin Hamlisch)
La victoria de Julia Phillips como productora la convirtió en la primera mujer en la historia del cine en recibir el Óscar a la Mejor Película.
La crítica de la época elogió unánimemente el ritmo de la película, su estética nostálgica inspirada en las ilustraciones de Norman Rockwell y el uso innovador de tarjetas de transición al estilo de páginas de libro para dividir los capítulos del golpe. Roger Ebert, el renombrado crítico del Chicago Sun-Times, le dio a la película una calificación perfecta de 4 estrellas, llamándola "una de las películas más entretenidas del año, hecha con estilo y precisión milimétrica".
El legado de El golpe es inmensurable. Prácticamente estableció la gramática visual y narrativa para el género de estafadores moderno. Películas contemporáneas como Ocean's Eleven (de Steven Soderbergh), American Hustle (de David O. Russell), Nueve reinas (de Fabián Bielinsky) e incluso series de televisión modernas como Better Call Saul beben directamente de la fuente estructural creada por George Roy Hill y David S. Ward. Más que una película de crimen, es una celebración de la inteligencia sobre la fuerza bruta, de la camaradería profesional y del puro placer de contar una buena historia.
Fuentes consultadas
- American Film Institute (AFI) Catalog of Feature Films: catalog.afi.com
- Box Office Mojo (Historical Data): boxofficemojo.com
- The Academy of Motion Picture Arts and Sciences (Oscars Database): awardsdatabase.oscars.org
- Roger Ebert's Official Review Archive (1973): rogerebert.com
- Variety Archives - Original Review (December 1973): variety.com
- David Maurer's "The Big Con: The Story of the Confidence Man" (Historical Reference): books.google.com



