Al contrario de lo que la mayoría de la gente imagina, el condón es una invención bastante antigua. En el 1300 a.C., los egipcios utilizaban un envoltorio sobre el pene hecho de lino, piel y materiales vegetales.
En el siglo II a.C., los romanos comenzaron a utilizar estos envoltorios producidos a partir de intestinos de cordero y vejigas de cabra para protegerse de enfermedades de transmisión sexual. Los romanos creían que tales enfermedades eran castigos lanzados por Venus, la diosa del amor, que posteriormente dio su nombre a estas enfermedades y que hoy conocemos como “enfermedades venéreas”.
En 1564, el italiano Gabriel Fallopius inventó una bolsa de lino, que se colocaba sobre el pene de sus pacientes para protegerlos de enfermedades. El anatomista obtuvo gran éxito con la invención, ya que además de proteger contra las enfermedades, la bolsa de lino impedía el embarazo. Este hecho lo hizo conocido y su producción se volvió popular y muy utilizada.
Alrededor de 1685, el envoltorio recibió el nombre de condon en Inglaterra. El condon estaba hecho de intestino de cordero y lubricado con aceite de almendras. En 1700, comenzaron a producir este envoltorio con intestino de pescado, carnero y otros animales con el fin de hacerlos más finos y menos incómodos.
A principios del siglo XVIII, Londres funda la primera tienda de preservativos. Estos estaban hechos de intestino de carnero o cordero con aromatizantes florales y bajo pedido. En 1843, los preservativos comenzaron a fabricarse con caucho por Hancock y Goodyear. Eran poco adherentes, irregulares y caros, lo que hacía que se usaran varias veces hasta que en la década de los 90 se inventó el látex, que le dio al preservativo un aspecto más fino y cómodo. En 1960, dejó de utilizarse debido a la invención de la píldora anticonceptiva, pero regresó en 1990, debido a la gran epidemia de SIDA.
CABRAL, Gabriela Cabral. Origen del condón. Equipo Brasil Escola. Disponible en <http://www.brasilescola.com/sexualidade/origem-camisinha.htm> accedido el 28 ENE 2011.



