
Desde el viernes 26 de junio de 2010, los sitios web de todo el mundo ya pueden tener dominios ".xxx", y se cree que el número de dominios podría superar pronto a los dominios ".com".
Los dominios ".xxx" están reservados para sitios de contenido sexual explícito, pero no habrá obligatoriedad de uso, ni de contenido.
La pornografía en línea es una industria gigante. Según datos del grupo de estudios Internet Pornography Statistics, se gastan más de 3.000 dólares en pornografía en internet cada segundo, y la palabra "sex" es el término más buscado en el mundo, representando el 25% de todas las búsquedas en la web.
No es poco,
Actualmente existen alrededor de 370 millones de direcciones pornográficas en internet.
¿Qué significaría esto?
La ICANN (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números) ha aprobado el dominio de nivel superior ".xxx", destinado a sitios web con contenido para adultos. La decisión, que fue confirmada recientemente, marca un hito importante en la regulación y organización de internet, especialmente en lo que respecta a la industria del entretenimiento para adultos.
Con esta aprobación, los operadores de sitios web dirigidos a un público adulto tendrán una opción de dominio específica, lo que podría mejorar la organización y la identificación de este tipo de contenido en la red. Se espera que la implementación de este nuevo dominio genere cambios significativos en la forma en que los usuarios acceden y categorizan el contenido para adultos en línea.
La industria de la pornografía en internet es un mercado considerable. Las estadísticas indican que el gasto en este sector es muy elevado, y la palabra "sex" es una de las más buscadas a nivel global. La existencia de un dominio específico como ".xxx" podría tener implicaciones tanto para la industria como para los usuarios, afectando la forma en que se gestiona y se consume este tipo de contenido.
La aprobación del dominio ".xxx" por parte de la ICANN subraya la evolución constante de la estructura de internet y la necesidad de adaptarse a las diversas necesidades y mercados que existen en el ciberespacio. El debate sobre la regulación y el impacto de este nuevo dominio continuará a medida que se implemente y se observe su uso en la práctica.



