
Somos incapaces de elegir cuándo empezar a amar, y mucho menos cuándo dejar de amar. En el instante en que sientas miedo de enamorarte de una persona, no te ilusiones: ya estás completamente enamorado de ella, y lo que sientes es simplemente miedo a sufrir. Pero podemos elegir cuánto lucharemos para tenerla; y les digo a ustedes, mis amigos, colegas y hermanos: “Luchen mucho, den todo de ustedes por este amor, pues en la batalla perdida, el único consuelo es la certeza de que se hizo, ¡todo!”. Sílvio Lôbo,



