Inteligencia, estrategia y competencia. Tres cosas que nunca olvidaré practicar después de leer el libro de Sun Tzu. Podría llamarlo una gran obra, pero Sun Tzu no fue un autor ni un artista. Sun Tzu fue un hombre honrado que triunfó en la vida a través de la inteligencia y la estrategia, y luego decidió escribir este libro, que ha sido adaptado muchas y muchas veces. Después de todo, Sun Tzu no era escritor, sino un gran comandante de guerra.
Sun Tzu fue un guerrero tan espectacular que era capaz de someter al enemigo y predecir la victoria, saber que iba a ganar incluso antes de luchar.
El libro "El Arte de la Guerra" de la editorial Madras, además de relatar las hazañas de este increíble ser humano, también trae textos complementarios que citan las aventuras de algunos otros comandantes y reyes que llegaron a leer y encantarse con el libro de Sun Tzu.
Recomendado para todos aquellos que buscan ganar las batallas diarias de la vida (¿quién no quiere?) o simplemente aprender un poco más de estrategia táctica. Realmente impresionante cómo una persona puede triunfar en casi todo a través de trampas, predicciones, simular retiradas, cuando se es débil, fingir ser fuerte, cuando se es fuerte, fingir ser débil, o hacer que tu adversario piense que eres débil fingiendo ser fuerte cuando en realidad eres fuerte, el hecho de irritar al enemigo, acabar con sus fuentes de inspiración, confundirlo y así sucesivamente. Son
pequeñas enseñanzas dentro de un libro de poco más de cien páginas, pero nos hacen reflexionar de tal manera que a veces nos sentimos invencibles, pues es increíble cómo tácticas usadas antes de Cristo pueden sernos útiles ahora.
Un ejemplo de su utilidad en la actualidad es nuestro amigo Luís Felipe Scolari, también conocido como Felipão, quien fue el entrenador de nuestra selección brasileña en 2002. Él confirma que leyó el libro y que le ayudó mucho a crear nuevas tácticas para el fútbol.
Todos podemos adaptar estas tácticas donde queramos, ya sea en el trabajo o en el amor. Basta con pensar tácticamente.
Piensa y reflexiona tantas veces como sea necesario antes de actuar y, al igual que Sun Tzu, nunca detengas tu búsqueda de una estrategia perfecta.



