Lo dudo, pero para ello se necesitan cambios profundos. Brasil necesita exigir más a sus gobernantes y dejar de ilusionarse con políticos supuestos "héroes", mientras que China necesita dedicar más a su pueblo que tiene una historia de censura y sufrimiento.
Pero ganaremos, no tengo dudas. La explotación de los llamados países del "primer mundo" acabará.
Perdonen la expresión, ¡pero nos tienen miedo hasta morir!



