En los 163 cortos fragmentos de esta obra, Oswald de Andrade construye un personaje semi-autobiográfico, el referido João Miramar.
Memorias Sentimentales es una novela compuesta por episodios-fragmentos numerados, o capítulos-instantes, y fue publicada en 1924.
Frenético, su estilo telegráfico está lleno de neologismos y una estructura oracional inusual e innovadora.
Al contar la historia de Miramar, desde la infancia, el matrimonio y las amantes, los viajes a Europa y las aventuras financieras en el cine hasta su viudez en la época del armisticio (el libro transcurre en su mayoría en São Paulo entre 1912 y 1918), Oswald crea una novela futurista.
Aquí, prosa y poesía se confunden totalmente; algunos de los fragmentos "son" poesía.
El libro tiene un prefacio de un personaje ficticio del libro: Machado Penumbra, una sátira a los "intelectuales" de su época, con un estilo pedante, gente a la que Oswald combatió tanto.
Esta es la primera obra de ficción, en la literatura brasileña, en la que se experimentaron los principios de la prosa modernista de 1922 a 1930.
Es la fase combativa del modernismo y el escritor está en busca de una forma de expresión artística propia de la vida moderna.
Lanzado por primera vez apenas dos años después de la Semana de Arte Moderna (1924), este libro aún hoy perturba por el alto grado de novedad que introdujo en el panorama de la literatura brasileña, pudiendo ser considerado uno de los textos más importantes de la ficción occidental.
Un retrato perfecto de la burguesía paulistana y sus conflictos a principios de este siglo, lidiando con nuevos valores que ponían en jaque todos sus prejuicios.
Lírica, satírica, irreverente, esta novela presenta a un Oswald en su mejor forma, recurriendo
al lenguaje cinematográfico y sintético, capaz de traducir toda su modernidad.
Aspectos Relevantes
Las frases se simplifican, se distinguen de los elementos inútiles, llegan a la concisión elíptica y al estilo telegráfico. A modo de prefacio, Machado Penumbra, personaje de la obra, dirá:
"Esperemos con calma los frutos de esta nueva revolución que nos presenta por primera vez el estilo telegráfico y la metáfora lacerante.".
La prosa de ficción revela, además, la composición por pequeños bloques, la ruptura sintáctica, el empleo constante de neologismos y el simultaneísmo.
CARACTERÍSTICAS DE LA ESTRUCTURA DE LA OBRA
• Texto compuesto bajo influencia futurista
• Estilo Telegráfico
• Prosa Cinematográfica
• texto compuesto bajo influencia cubista



