El Club Atlético Acassuso, conocido cariñosamente como "El Quemero", es una de las instituciones más singulares y tradicionales del fútbol de ascenso en Argentina. Con sede en el partido de San Isidro, en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, el club disputa actualmente la Primera B Metropolitana (la tercera división del fútbol argentino para clubes directamente afiliados a la AFA). Viviendo un momento de consolidación institucional y en constante búsqueda del inédito ascenso a la Primera Nacional, el Acassuso equilibra su histórica esencia comunitaria con el desafío de profesionalizar sus estructuras y echar raíces definitivas en su propio territorio.
Historia del Club: Fundación, Identidad y la Génesis del "Quemero"
La historia del Club Atlético Acassuso comenzó a trazarse el 7 de septiembre de 1922. Un grupo de jóvenes entusiastas del barrio de San Isidro se reunió con el objetivo de fundar una asociación que los representara en los vibrantes torneos de fútbol de barrio de la época. Bajo el liderazgo de nombres como Ernesto Gnecco, quien se convertiría en el primer presidente, nació el Villa Acassuso Football Club.
La elección del nombre fue un homenaje directo a Domingo de Acassuso, militar español que, a principios del siglo XVIII, fundó la capilla que dio origen al municipio de San Isidro. Inicialmente, el uniforme adoptado traía camisetas azules con detalles blancos, colores que se convertirían en la identidad eterna del club.
A diferencia de otros clubes cuyos apodos derivan de sus colores o de mascotas imponentes, el sobrenombre del Acassuso nació de la geografía y del cotidiano obrero de San Isidro. En 1923, el club alquiló un terreno para instalar su primer campo de juego. Ese terreno quedaba en las proximidades del antiguo vertedero e incinerador de basura municipal, conocido localmente como "la quema de basura". Los adversarios y vecinos de los alrededores comenzaron a referirse a los hinchas y jugadores del club como los "quemeros". Lejos de rechazar el apodo peyorativo, la comunidad de Acassuso lo adoptó con profundo orgullo de clase e identidad trabajadora.
En 1925, la institución cambió oficialmente su nombre a Club Atlético Acassuso. Poco tiempo después, en 1926, el club obtuvo la afiliación a la Asociación Amateurs de Football, ingresando formalmente en el mapa competitivo del fútbol argentino.
Eras de Oro y Campañas Históricas
El Acassuso posee una trayectoria rica en resiliencia, alternando períodos de destaque en la élite amateur con largas décadas de reconstrucción en las divisiones inferiores.
El Paso por la Primera División (1932–1934)
El mayor logro deportivo del Acassuso en términos de división ocurrió durante la era de transición del amateurismo al profesionalismo en Argentina. El club compitió en la Primera División de la Asociación Argentina de Football (Amateurs y Profesionales) entre los años 1932 y 1934. Durante este período, el "Quemero" enfrentó a grandes equipos de la época, midiendo fuerzas con estructuras mucho más consolidadas. Aunque la reunificación del fútbol argentino en 1935 empujó al club de vuelta a las divisiones de ascenso, esta era estableció al Acassuso como una fuerza respetada en el escenario metropolitano.
El Título de 1937
Ya establecido en la Segunda División (que correspondía, en la época, a la actual Primera C), el Acassuso se consagró campeón en 1937. Fue una campaña memorable, donde el equipo demostró gran solidez defensiva y un ataque quirúrgico, garantizando el derecho de disputar la cima de la tabla del fútbol de ascenso contra adversarios de peso.
La Resurrección en el Siglo XXI: El Bicampeonato (2000/01 y 2006/07)
Tras décadas difíciles, que incluyeron caídas a la Primera D (la última división amateur/afiliada de la AFA), el Acassuso inició su proceso de renacimiento a principios de los años 2000:
- Campeón de la Primera D (2000/01): Bajo el liderazgo de una directiva enfocada en sanear las finanzas del club, el Acassuso conquistó el título de la quinta división, iniciando una escalada meteórica.
- Campeón de la Primera C (2006/07): Siete años después, el club alcanzó la cima de su historia moderna. Con un equipo altamente competitivo dirigido técnicamente por Felipe de la Riva, el "Quemero" ganó el campeonato de la Primera C de forma indiscutible, garantizando el ascenso a la Primera B Metropolitana, categoría donde se mantiene firme hasta los días actuales.
En la temporada 2018/19, el club estuvo muy cerca de alcanzar la Primera B Nacional (segunda división nacional). Realizó una campaña histórica en la fase regular, llegando hasta las semifinales del torneo reducido de ascenso, siendo eliminado en un enfrentamiento dramático contra San Telmo.
El Contexto y el Momento Actual del Equipo
Actualmente, el Club Atlético Acassuso disputa la Primera B Metropolitana. El gran desafío contemporáneo del club reside en la dualidad entre el crecimiento deportivo y la infraestructura física.
Históricamente, el club sufrió por la falta de un estadio propio habilitado para partidos de gran envergadura en la Primera B. Por muchos años, el Acassuso jugó sus partidos en estadios alquilados de clubes vecinos, como Platense, Estudiantes de Buenos Aires, Colegiales y Sportivo Italiano. Esta condición de "nómada" dificultó la expansión de su base de hinchas activos en el día a día del campeonato.
Sin embargo, la realidad comenzó a cambiar drásticamente con el desarrollo del Complejo Deportivo San Isidro, ubicado en Boulogne. Conocido popularmente como "Estadio La Quema", el lugar ha recibido constantes inversiones de la directiva (liderada políticamente por Javier "Pipo" Marín, figura influyente en los pasillos de la AFA) para adecuar las gradas, vestuarios y cabinas de prensa. El objetivo es la homologación definitiva por parte de los organismos de seguridad de Buenos Aires (APreViDe) para que el club pueda jugar todos sus partidos oficiales en su verdadera casa.
En términos deportivos recientes, el Acassuso se enfoca en la formación de jóvenes talentos en sus categorías inferiores, sirviendo como una vitrina de exportación para clubes de la Primera División, al mismo tiempo que arma planteles competitivos para intentar alcanzar una plaza en el torneo Reducido de ascenso.
Principales Ídolos y Técnicos que Marcaron Época
Ningún club se sostiene sin los nombres que personificaron la pasión de su hinchada en el campo. En el Acassuso, se destacan figuras de fidelidad extrema y técnicos estrategas:
- Damián "El Toro" Salvatierra: El delantero es el máximo goleador y principal ícono del club en el siglo XXI. Con goles decisivos, garra inquebrantable y múltiples pasos por la institución, Salvatierra se convirtió en sinónimo de gol y liderazgo para la hinchada quemera.
- Gustavo Ruhl: Arquero histórico que defendió el arco del Acassuso durante la transición de los años 2000 y 2010. Poseedor de récords de minutos sin recibir goles por el club, Ruhl fue la muralla que garantizó la estabilización del equipo en la Primera B Metropolitana.
- Rodrigo Chao: Lateral izquierdo y capitán de larga data, Chao es uno de los atletas con mayor número de partidos vistiendo la camiseta azul y blanca. Su entrega táctica y longevidad en el club le garantizaron un lugar en el panteón de los inmortales del club.
- Felipe de la Riva (Entrenador): El carismático entrenador uruguayo es ampliamente considerado el arquitecto del mayor milagro moderno del club: la conquista de la Primera C en 2006/07. Su capacidad para armar equipos defensivamente impecables y psicológicamente fuertes moldeó la identidad competitiva del Acassuso en la década de 2000.
Principales Rivalidades
El mapa de las rivalidades del Acassuso está trazado por la proximidad geográfica de la Zona Norte del Gran Buenos Aires y por disputas históricas en el fútbol de ascenso.
El Clásico contra Colegiales
El mayor y más tradicional rival del Acassuso es el Club Atlético Colegiales (con sede en Munro, Vicente López). Conocido como el "Clásico de la Zona Norte" dentro de las categorías de ascenso, el enfrentamiento carga una enorme cuota de tensión territorial. La rivalidad se intensificó en las décadas de 1980 y 1990, cuando ambos equipos disputaban palmo a palmo la supremacía regional en la Primera C. Los partidos entre "Quemeros" y "Tricolores" son tratados como finales de campeonato por ambas hinchadas, frecuentemente marcados por fuerte presencia policial y estadios llenos.
La Rivalidad con Central Ballester
Otro enfrentamiento de fuerte atractivo histórico es contra Central Ballester. Se trata de una rivalidad que se remonta a los tiempos en que el Acassuso militaba en la Primera D. Los enfrentamientos directos decidieron ascensos y títulos de divisiones menores, generando una animosidad que resistió al tiempo, incluso con los equipos militando en divisiones distintas en los últimos años.
Tensiones Geográficas con Platense y Tigre
Aunque Platense (Vicente López) y Tigre (San Fernando/Victoria) pertenezcan históricamente a divisiones superiores (Primera División), la hinchada del Acassuso mantiene una fuerte rivalidad con estos clubes debido al hecho de compartir el espacio geopolítico de la Zona Norte. Los enfrentamientos en copas nacionales o amistosos siempre están revestidos de gran rivalidad local.
Galería de Títulos y Logros Destacados
El palmarés del Club Atlético Acassuso refleja su dura y gloriosa trayectoria en el fútbol de ascenso argentino:
| Competición / División | Títulos / Logros | Años de los Logros |
|---|---|---|
| Primera C (Cuarta División / Tercera División Histórica) | 2 | 1937, 2006/07 |
| Primera D (Quinta División) | 1 | 2000/01 |
| Torneo Clausura - Primera D | 1 | 2001 |
| Participación en la Primera División de la AFA (Era Amateur) | Miembro de la Élite | 1932, 1933, 1934 |
Fuentes Consultadas
- Asociación del Fútbol Argentino (AFA): Registros históricos de torneos y afiliaciones de clubes (1922-1940).
- Diario Olé: Cobertura diaria de la Primera B Metropolitana y actualidad del club.
- Solo Ascenso: Archivo de fichas técnicas, campañas históricas y datos estadísticos del Acassuso.
- Acassuso Prensa Oficial: Comunicados institucionales sobre las obras de remodelación del Estadio La Quema.
- "Historia del Fútbol Amateur en la Argentina", de Jorge Iwanczuk.



