Es legítimo el derecho a la defensa de Israel contra el grupo terrorista Hamas. Pero, ¿alguna vez se ha pensado si, con el pretexto de acabar con el CV y las milicias de Río de Janeiro, nos propusiéramos bombardear la capital fluminense?
Quienes siguen los principales periódicos israelíes como haaretz.com, saben que el gobierno de Benjamin Netanyahu enfrentaba un momento de bajísima popularidad mientras realizaba pequeñas (pero constantes) violaciones a territorios palestinos, ocupando Cisjordania y actos que se llevaban a cabo a fuego lento.
El ataque de Hamas fue, sin duda, un acto de terrorismo. Sucede que a nadie le importa ya si Palestina, un pueblo con autodeterminación, está siendo destruido.
Es deber de los derechos humanos proteger a todos los individuos y grupos. Su existencia no puede ser aniquilada.
Castigo duro y ejemplar para Hamas. Pero también para todos los que cometen crímenes de guerra, y para todos los que violan los Derechos Humanos y actúan para destruir otros pueblos.



